jueves, 15 de marzo de 2012

Antropólogos deploran pérdida invaluable por remoción de osamentas en México

Las autoridades causaron una pérdida de información antropológica "invaluable" al retirar osamentas de un sitio prehispánico en el estado mexicano de Chiapas por creer que se trataba de víctimas del crimen organizado, dijeron hoy especialistas.

"Obviamente entendemos la premura, la importancia que le da la Procuraduría, con la lucha contra el narcotráfico", dijo a Efe Emiliano Gallaga, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Chiapas, sureste de México.

Consideró que las autoridades "querían ver si esto se trataba de algún evento de esa naturaleza en nuestro estado" y añadió que se dio aviso al INAH del hallazgo, "pero después de recolectados los materiales".

El pasado 9 de marzo, el Gobierno chiapaneco informó del hallazgo de 167 osamentas en una cueva gracias a "los trabajos de inteligencia" encabezados por la Procuraduría General de Justicia del Estado, cuyos peritos calcularon, erróneamente, que los restos humanos tenían unos 50 años de antigüedad.

Gallaga indicó que el contexto del sitio donde localizaron los restos en el municipio de Frontera Comalapa "ya está afectado por la recolección de las osamentas, que se encuentran en las instalaciones de la Procuraduría" de Chiapas, a donde fueron llevadas la semana pasada por personal policiaco.

"El contexto arqueológico ya fue movido; entonces obviamente mucha información ya se perdió. Lo que nos resta es ir al sitio, ver qué tanto fue la remoción de artefactos, qué tanto fue el daño que se hizo al contexto arqueológico, y sacar la mayor cantidad posible a partir del contexto que no está tocado", agregó.

El antropólogo Javier Montes de Paz, investigador del INAH, informó que el organismo está ya a cargo de los estudios del sitio, "y ya determinamos que se trata de restos prehispánicos y está confirmado que son restos humanos de individuos que vivieron hace más o menos mil años".

Explicó que el análisis se inició en las instalaciones de la Procuraduría estatal, donde se encuentran las osamentas, que se localizaron "en una cueva que los mayas utilizaban para este tipo de rito o acto ceremonial".

"La evidencia que nos llevó a determinar la cronología es la práctica de deformación craneana intencional; es decir que tienen la cabeza deformada del tipo tabular erecta con una variante llamada frontolámbdica", expuso el experto.

Añadió que también "presentan carbonato de calcio adherido al hueso, que es una constante que presentan los materiales arqueológicos que se encuentran depositados en cuevas por la filtración de agua".

Los huesos "presentan excremento de murciélago y de aves, hay huellas de exposición al fuego; en fin, tenemos muchos elementos para diagnosticar su origen", detalló.

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